6/6/11

Que son los Anexos en una Investigación

Los apéndices, llamados a veces también anexos, son secciones relativamente independientes de una obra que ayudan a su mejor comprensión y que permiten conocer más a fondo aspectos específicos que -por su longitud o su naturaleza- no conviene tratar dentro del cuerpo principal. Son elementos accesorios que pueden interesar tal vez a algunos lectores, o que conviene incluir para dar una información más completa sobre los temas tratados pero que, en definitiva, resultan de algún modo prescindibles. Esto último no implica que deban ser desdeñados como agregados sin importancia; por el contrario ellos son, muchas veces, un elemento enriquecedor del discurso principal que hace que éste cobre mayor relieve, sea comprendido más a fondo o pueda ser objeto de subsiguientes investigaciones. Se colocan luego de las conclusiones y recomendaciones pero antes de la bibliografía.
Los anexos constituyen una sección adicional a la organización del trabajo. Su finalidad es proporcionar información extra acerca del tema de estudio. Por lo tanto, es todo aquel material que sirve como complemento al trabajo y el tema de estudio como artículos, estadísticos, gráficos, fotografías, mapas, tablas, entre otros. Estos materiales tienen que estar referenciados en el texto, como por ejemplo decir “ver Anexo 1” porque de no ser así el lector podrá olvidar revisar esta sección del trabajo. No siempre son necesarios los anexos, en el caso de que haya material para incluir esto debe ser una información completa de modo que sea capaz de utilizarse independientemente del trabajo original.
Los anexos van al final del trabajo, luego de las referencias bibliográficas, aunque para alguna institución educativa está generalmente reglamentada la organización de las secciones del trabajo y sean diferentes a otras normas. Constituye una ayuda para el investigador ya que en este espacio puede colocar todo aquel material que considere secundario al tema principal, pero que es importante, aunque su ubicación en el anexo asegura que el lector no se desvié del objetivo principal de la investigación. Así el material que contiene los anexos no tiene lugar dentro del texto, ya que puede interrumpir la secuencia de ideas desarrolladas y debido a las características de su contenido no se ha considerado otro lugar para ellos dentro del trabajo.
En la mayoría de los casos los anexos no son obra propia del autor sino material tomado de otros autores, en caso que haya tomado material de otro autor o haya recaudado información de campo que complemente la investigación, por ejemplo instrumentos para diagnosticar un problema, estos deben estar con la fuente completa de donde se extrajo o donde se recaudo la información. Los anexos deben seguir el mismo criterio de márgenes, interlineado y fuente que se utiliza durante el trabajo. Cuando el trabajo contiene un glosario este también formara parte de los anexos, en algunos trabajos las definiciones de términos van en el capítulo de las bases teóricas. Los instrumentos que se utilizaron para la realización del trabajo también van en esta sección. No se debe abusar en el número de anexos, la cantidad de anexos incluidos en el trabajo debe ser reducida.
Son muy variados los materiales que en un informe de investigación pueden incluirse como apéndices. La decisión en tal sentido queda por completo en manos de quien lo redacta, pues él será quien conozca con más exactitud los elementos que puedan apoyar mejor su exposición. Sólo a título ilustrativo mencionaremos seguidamente algunos contenidos que es frecuente encontrar dentro de una sección de apéndices. Ellos son:
Documentos completos que se han citado fragmentariamente durante el desarrollo del trabajo, pero que es prudente colocar para permitir que el lector aprecie el contexto dentro del cual se han extraído las citas o referencias. Esto sucede especialmente con textos históricos, leyes, artículos breves, etc.
Listas, alfabéticamente ordenadas, de abreviaturas o siglas que aparecen en el texto.
Datos concretos sobre instrumentos de investigación utilizados. Estos pueden ser especificaciones técnicas sobre aparatos o útiles de laboratorio, materiales empleados, etc. Del mismo modo es necesario incluir los instrumentos o pautas que se han utilizado para recoger observaciones sistemáticas, los cuestionarios empleados en cuando se realiza investigación social de campo, las pautas de entrevistas y otras herramientas similares usuales en la investigación social.
Dibujos, diagramas, fotos o cualquier otro material gráfico que no resulta conveniente incluir en el texto principal porque podría dificultar su lectura continua. Es preciso en tal caso hacer una selección muy cuidadosa, para no caer en la incongruencia de presentar recién en los apéndices el material que precisamente podría resultar más interesante o útil.
Lo mismo sucede con los gráficos, tablas y cuadros estadísticos. Cuando hay una gran cantidad de ellos se recomienda sólo presentar en el cuerpo del trabajo aquellos que resulten necesarios para la comprensión de lo tratado, dejando para los apéndices el material que no se examina a fondo, que tiene poco interés general o que es solamente complementario. Nunca, sin embargo, hay que dejar fuera del texto principal los cuadros que en éste se analizan, pues ello obliga al lector a un tedioso esfuerzo de pasar páginas hacia atrás y hacia adelante que en nada puede favorecer la mejor comprensión de lo que se expone en la obra.
También suelen incluirse en los apéndices los cálculos efectuados para determinar el error muestral, así como otras operaciones semejantes que permiten al lector acucioso verificar la exactitud de los análisis y de las mediciones.
En general, toda clase de precisiones sobre la metodología: calidad de las fuentes, aclaraciones sobre trabajos de campo, explicación de las técnicas de medición, etc., que por su longitud pudieran perturbar la lectura del texto principal.
Glosarios, definiciones de conceptos y notas biográficas organizadas.
Cronologías y otras diversas tablas que permiten situar mejor la exposición precedente.
En fin, como podrá apreciarse, la lista de posibles materiales es extensa y variada. Cabe al autor organizar los mismos y numerarlos (o identificarlos con letras) para poder hacer las correspondientes referencias a ellos durante la exposición principal.

REFERENCIAS
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Balestrini, M. (1987). Procedimientos técnicos de la 
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Camejo, G. (1990). Consejos para la Redacción de Trabajos Científicos, 
Presentaciones a Congresos y Tesis. 
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Extraída el 2 de marzo de 2006, de World Wide Web: http://www.unico.edu.sv/investiga/proyinvestigacion.htm 
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Pérez, E. (s/f). Guía metodológica para la elaboración de un 
informe final de investigación
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http://www.monografias.com/trabajos12/guiainf/guiainf.shtml

4 comentarios:

  1. entonces los anexos pueden ser solo fotografias?

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  2. el anexo puede ir impreso a doble cara? si el documento -una prueba-original presentado es así. gracias.

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